“Todas
las naciones occidentales están atrapadas en una mentira, la mentira sobre su
falso humanismo. En consecuencia, si ahora
el mundo está agonizando, sumergido en insurgencias, guerras y masacres, es por
la ilusión de que el modelo occidental garantizaría el crecimiento y
prosperidad para los países de Asia y África. Las dinámicas y los rasgos específicos del
"progreso" occidental no han podido replicarse en el 'no Occidente'.”
Fuente e imagen: RT
En vista de los recientes acontecimientos internacionales, el mito sobre la infalibilidad del modelo occidental parece estar desacreditado y hasta los expertos de esta zona del mundo lo reconocen.
Fuente e imagen: RT
En vista de los recientes acontecimientos internacionales, el mito sobre la infalibilidad del modelo occidental parece estar desacreditado y hasta los expertos de esta zona del mundo lo reconocen.
"Hasta ahora, el siglo XXI ha sido un siglo fracasado para el
modelo occidental", aseguran por John Micklethwait y Adrian Wooldridge,
autores de la nueva obra titulada 'The Forth Revolution' ('La cuarta
revolución'. Una afirmación que puede parecer extraordinaria teniendo en cuenta
que Micklethwait y Wooldridge son autores de 'The Economist', publicación que
durante mucho tiempo ha insistido en que el 'no Occidente' solo podría alcanzar
la prosperidad y la estabilidad a través del patrón occidental, destaca Pankaj
Mishra, autor de un artículo publicado sobre
este tema en 'The Guardian'.
A continuación, Mishra analiza las razones por las que el modelo occidental ha fallado en muchas partes del mundo, desacreditando la idealización del modelo occidental. Con este término el autor se refiere a la creencia de que "las instituciones del estado nación y la democracia liberal se generalizarán poco a poco en el mundo y que las clases medias en ciernes, creadas por el capitalismo industrial, traerán consigo gobiernos representativos y estables; que cada sociedad, en fin, está destinada a evolucionar como Occidente".
A continuación, Mishra analiza las razones por las que el modelo occidental ha fallado en muchas partes del mundo, desacreditando la idealización del modelo occidental. Con este término el autor se refiere a la creencia de que "las instituciones del estado nación y la democracia liberal se generalizarán poco a poco en el mundo y que las clases medias en ciernes, creadas por el capitalismo industrial, traerán consigo gobiernos representativos y estables; que cada sociedad, en fin, está destinada a evolucionar como Occidente".
En opinión del autor, los acontecimientos ocurridos de los últimos años,
junto con la historia de Europa del
siglo pasado, apuntan a que es momento de preguntarse sobre lo que Neibuhr
llamó "los altamente contingentes logros de Occidente" y dedicar más
atención a las historias del 'no Occidente'.
La descolonización del siglo XX dio lugar al nacimiento de muchos estados naciones en Asia y en África. Pero el autor continúa explicando que las condiciones que resultaron propicias para el éxito de Europa en el siglo XIX no existían en los países de Asia y África. En consecuencia, si ahora el mundo está agonizando, sumergido en insurgencias, guerras y masacres, es por la ilusión de que el modelo occidental garantizaría el crecimiento y prosperidad para los países de Asia y África.
El autor llama la atención al hecho de que, a diferencia de Europa, que llegó a los estados nación modernos de forma paulatina, el 'no Occidente' se enfrenta de manera simultánea a la tarea de la crear estructuras políticas fuertes y economías viables y, a la vez, satisfacer las demandas de la dignidad e igualdad. El autor recuerda que en ningún lugar de Europa existían libertades privadas, sufragio universal y sistema parlamentario a la vez durante los años de la industrialización.
Asimismo, Mishra hace hincapié en que los autores de 'The Economist' omiten en su libro que en Occidente la historia del nacimiento del estado nación moderno también pasó por matanzas masivas como los casos de las guerras religiosas del siglo XVII, las revoluciones francesas, las guerras napoleónicas, las guerras de la unificación italiana, etc.
"Los siglos de guerra civil, conquista imperial, explotación brutal y genocidio fueron suprimidos en los relatos que mostraban cómo los occidentales hicieron el mundo moderno", asegura el autor, que, a continuación, cita a James Baldwin, quien en 1963 avisó de que "todas las naciones occidentales están atrapadas en una mentira, la mentira sobre su falso humanismo; esto significa que su historia no tiene justificación moral, y el occidente no tiene la autoridad moral".
La descolonización del siglo XX dio lugar al nacimiento de muchos estados naciones en Asia y en África. Pero el autor continúa explicando que las condiciones que resultaron propicias para el éxito de Europa en el siglo XIX no existían en los países de Asia y África. En consecuencia, si ahora el mundo está agonizando, sumergido en insurgencias, guerras y masacres, es por la ilusión de que el modelo occidental garantizaría el crecimiento y prosperidad para los países de Asia y África.
El autor llama la atención al hecho de que, a diferencia de Europa, que llegó a los estados nación modernos de forma paulatina, el 'no Occidente' se enfrenta de manera simultánea a la tarea de la crear estructuras políticas fuertes y economías viables y, a la vez, satisfacer las demandas de la dignidad e igualdad. El autor recuerda que en ningún lugar de Europa existían libertades privadas, sufragio universal y sistema parlamentario a la vez durante los años de la industrialización.
Asimismo, Mishra hace hincapié en que los autores de 'The Economist' omiten en su libro que en Occidente la historia del nacimiento del estado nación moderno también pasó por matanzas masivas como los casos de las guerras religiosas del siglo XVII, las revoluciones francesas, las guerras napoleónicas, las guerras de la unificación italiana, etc.
"Los siglos de guerra civil, conquista imperial, explotación brutal y genocidio fueron suprimidos en los relatos que mostraban cómo los occidentales hicieron el mundo moderno", asegura el autor, que, a continuación, cita a James Baldwin, quien en 1963 avisó de que "todas las naciones occidentales están atrapadas en una mentira, la mentira sobre su falso humanismo; esto significa que su historia no tiene justificación moral, y el occidente no tiene la autoridad moral".
Los 7 hechos que entierran el 'sueño
americano'
La idea de un gradual aumento del bienestar y de la seguridad económica
y social que representa el 'sueño americano' es inalcanzable si una persona no
ya es rica, afirma el economista Richard Eskow.
Recientes sondeos indican que una gran parte de la sociedad
estadounidense ya no vea muchas oportunidades para mejorar su vida. La razón de
esta desazón se halla justamente en que es verdad, afirma Richard Eskow,
economista y bloguero estadounidense además de exgerente de una empresa de Wall
Street, en un artículo publicado en el sitio web 'AlterNet'. Eskow
ofrece una serie de hechos que explican una sensación generalizada.
Los salarios de la mayoría de la gente no crecen
Los salarios de la mayoría de la gente no crecen
Los salarios de
la clase media de EE.UU. no han crecido considerablemente en los últimos 15
años y los ingresos de las familias cayeron desde la crisis financiera de
2008, afirma Eskow. Al mismo tiempo, las ganancias de los ejecutivos han crecido,
y los ingresos de las corporaciones prácticamente se han doblado desde 2000,
nota Eskow.
Es imposible quedarse en casa para criar a los hijos
Es imposible quedarse en casa para criar a los hijos
Anteriormente para una familia estadounidense
era posible vivir con un confort razonable con único salario. Uno de los
padres podía quedarse en casa ocupándose de los hijos. "Esto es ya
cosa del pasado", afirma Eskow. El aumento de los costes de varios
servicios ha dado lugar a la denominada 'trampa de los dos salarios' que
describe la imposibilidad para una familia media de vivir confortablemente con
un salario.
El endeudamiento crece de manera imparable
Como los salarios no reflejam los crecientes costes de los servicios,
lo único que queda es pedir préstamos. La economía estadounidense
gradualmente se venido convirtiendo en una economía de deuda, ya que para
mantener un nivel de vida estándar –no necesariamente excesivo– la gente
se ve obligada a endeudarse, afirma Eskow.
Las deudas estudiantiles penden sobre toda una
generación de clase media
Para recibir una educación superior hoy en día en EE.UU. se necesita
una de las siguientes cosas: ser rico o
endeudarse, según el autor. La posibilidad de obtener una educación
y progresar en la vida ha pasado a mejor vida. Los costes de la educación se
elevaron un 500 por ciento desde 1985 y las universidades públicas tampoco son
una posibilidad, ya que la reducción del presupuesto para la educación pública
ha acarreado el aumento de los costes de matriculación.
Las vacaciones ya no son accesibles
Las vacaciones ya no son accesibles
"EE.UU. es el único país desarrollado del mundo que no exige que
las empresas concedan una vacaciones pagadas a sus empleados", afirma
Eskow. Es una desventaja irse de vacaciones para un estadounidense, porque
gasta el dinero para su descanso y no gana dinero mientras está ausente de su
puesto de trabajo. Junto con otros factores, esto lleva a que no se reclamen
unos 175 milllones de días de descanso al año, aunque haya una posibilidad
jurídica.
La sanidad sigue estando alejada de la mayoría de la gente
La sanidad sigue estando alejada de la mayoría de la gente
En el sector de la salud de EE.UU. hay dos tendencias paralelas,
explica Eskow. En primer lugar, el coste de un seguro médico para un empleado
aumentó un 73 por ciento desde 2007. Con los salarios estancados, pagar por el
seguro se hace cada vez más difícil.
En segundo lugar, aunque técnicamente disminuyen el coste de sus planes de seguro para cumplir con la ley, las empresas suelen recuperar sus pérdidas aumentando el precio de sus productos y servicios, lo que también eleva el coste de vida, reitera el economista.
Las pensiones desaparecen poco a poco
Debido a
los gastos y deuda muchos estadounidenses no han guardado dinero suficiente para el retiro de los
trabajadores. Además, las consecuencias de la crisis financiera socavaron
el presupuesto para las pensiones. Por si fuera poco, la caja de la Seguridad
Social está siendo menguada por culpa de ciertos funcionarios, recuerda el
exgerente.En segundo lugar, aunque técnicamente disminuyen el coste de sus planes de seguro para cumplir con la ley, las empresas suelen recuperar sus pérdidas aumentando el precio de sus productos y servicios, lo que también eleva el coste de vida, reitera el economista.
Las pensiones desaparecen poco a poco
Todos estos factores explican una realidad que golpea las vidas de una gran parte de la nación, subraya Eskow. Sin instar al Gobierno a cambiar de políticas y terminar con el dominio de los más ricos la situación no cambiará, opina el economista. "Tenemos que afrontar el problema de la creciente desigualdad económica", concluye el autor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Bienvenidas/dos.