“Osama fue asesinado hace un año y Mohamed ha sido raptado y
nadie sabe dónde está en estos momentos. Esta es la democracia que la OTAN ha
llevado a Libia, destruyendo las idas de los libios, incluso personas
pacíficas que viveal margen de tanta maldad, psicópatas y agresividad”.
Por: Leonor Massanet (España)*
Hace ya muchos años que conozco a Mohamed, es un hombre
tranquilo, hospitalario, padre de nueve hijos, honesto hasta la médula,
respetuoso y más educado que muchos occidentales que se las dan de “avanzados”.
Con Mohamed y Osama he recorrido el Sahara de norte a sur y de
este a oeste y jamás nos perdimos, no sentí el más mínimo miedo o inseguridad.
Mohamed es un hombre sencillo, nacido en el desierto donde ha
vivido y trabajado siempre. Vive para los suyos, por esto siempre busca forma
de ganar algo de dinero para cubrir las necesidades de sus hijos.
Recuerdo que una vez un coche lleno de dinero que lo
transportaba desde Trípoli a Ghat, al sur de Libia, muy cerca de la frontera
con Argel. Las carreteras del desierto son rectas durante cientos de kilómetros
y a veces se cruza un camello o el conductor se duerme tras tantas horas de
conducir. Algo debió ocurrir porque el coche tuvo un accidente a la altura de
Ubari donde vive Mohamed. Fue el primero en darse cuenta del accidente y corrió
a socorrer a los heridos. Mohamed, al llegar al lugar del accidente se encontró
a dos heridos muy graves que murieron a los pocos minutos, y todo los
alrededores del coche llenos de billetes de dinero que se habían esparcido por
la arena. Mohamed intentó socorrer a los heridos hasta que vio que habían
fallecido, luego cogió una caja y se dedicó a recoger todo el dinero esparcido
por la arena. Cuando llegó la ayuda oficial, Mohamed explicó lo ocurrido y
entregó las cajas de dinero recogido. Nuestro amigo Osama le preguntó si se
había quedado algún billete en el bolsillo y él tranquilamente respondió: “ NO,
no era mío”.
ES un hombre capaz de orientarse en cualquier lugar del Sahara y
resolver cualquier situación que le pueda ocurrir. Lo digo por propia experiencia.
Va al desierto a recoger sales minerales para vender y ganarse
algún dinero extra, o hace de cocinero en las expediciones de turistas al
Sahara,…Es un hombre pacífico, al margen de las envidias o el materialismo o
consumismo occidental.
Hace unos días, mientras estaba buscando sal en el Sahara ha
sido raptado por un grupo de “delincuentes” o “mercenarios” o “extremistas” o
quien sea que la democracia ha introducido en Libia para que campen a sus
anchas y puedan hacer lo que quieran impunemente. Mohamed llevaba 44 años
viviendo en el Sahara sin haber tenido jamás un problema de inseguridad hasta
que han llegado los “demócratas” a Libia.
Mohamed no ha hecho daño a nadie, no ha participado en ninguna
guerra ni agresión y vive al margen de todas estas barbaridades, cuidando de
los suyos y ayudando a quien le necesita.
Hasta hace un año en que mataron a nuestro amigo común, Osama,
me contaban que se reunían para recordar lo bien que lo pasamos los tres juntos
recorriendo el Sahara y nos habíamos prometido los tres que en cuanto fuera
posible volveríamos a ir los tres juntos a hacer un recorrido que disfrutamos
mucho desde Ghadames /Al Alawainat/ Akakos/Ubari/ Sebha.
Osama fue asesinado hace un año y Mohamed ha sido raptado y
nadie sabe dónde está en estos momentos. Su familia está desesperada sin saber
qué hacer ni dónde ir.
Esta es la democracia que la OTAN ha llevado a Libia,
destruyendo las vidas de los libios, incluso personas pacíficas que viven al
margen de tanta maldad, psicópatas y agresividad.
Al cierre de edición de Visión-Marzo nos llegó un E-mail de
urgencia indicándonos que Mohamed había sido liberado tras dos semanas de
secuestro. Ahora se encuentra con su familia.
*Autora del
libro “Relatos sobre mi experiencia en Libia”. Licenciada en psicología y
farmacia. Fue a Libia a hacer un doctorado y se quedó a defender a ese país. Ha
seguido desde el primer día la agresión a Libia.


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