VISIÓN"Z"INTERNACIONAL,enero 2015
“Las
potencias buscarán seguir engañando a los ciudadanos del mundo con
eventos aún peores que los de París, para justificar la imposición
de un gobierno mundial que vele por “la paz y la seguridad de
todos”. No obstante, la auténtica libertad consistirá en no
dejarse engañar y no tomar partido contra quienes ellos pretenden
señalar como los enemigos. Un verdadero revolucionario de esta época
es quien se informa, cuestiona todos los datos que recibe y forma su
propio criterio”
Nuestro profundo
agradecimiento al compañero Félix Hompanera V. Sostuve una
comunicación virtual con él y me parece un ser humano íntegro y
maravilloso. Sus palabras transmiten luz, esperanza y amor. Es un
intelectual y comunicador impecable y de implacable energía.
Presento este artículo que él nos envío a solicitud mía y los
invito a seguir sus publicaciones en www.hompanera.net
(María Eugenia Claros- Directora Visión Z)
Siguiendo la ya conocida
y probada fórmula de crear un problema, controlar la reacción y
ofrecer la solución, las élites que gobiernan el mundo
produjeron un espectáculo mediático lleno de inconsistencias y
fallos monumentales que los exhiben como los autores intelectuales de
lo sucedido en París durante la primera semana del año.
El presente artículo no
pretende desenmascarar los enormes fallos que cometieron quienes
perpetraron los ataques, sino dar a conocer las verdaderas causas que
los provocaron y las consecuencias reales que han ido quedando en
evidencia con el paso de los días.
El contexto
Desde que Charles de
Gaulle fundó la Quinta República en 1958, ningún presidente
francés había tenido un índice de popularidad tan bajo como el que
registró Francois Hollande durante 2014. En el mes de febrero de ese
año, el instituto de opinión pública YouGov dio a conocer que el
presidente socialista sólo contaba con el 16% de popularidad entre
la ciudadanía francesa que, principalmente, desaprobaba el creciente
nivel de desempleo (600,000 en tan sólo dos años), el aumento de
impuestos y la pésima gestión de la deuda y las finanzas públicas.
La crisis de imagen de
Hollande siguió nutriéndose con escándalos propios de su vida
personal que promovió la llamada “prensa del corazón” y la
creciente simpatía de la ciudadanía por el partido de extrema
derecha, Frente Nacional, que registraba niveles históricos de
popularidad del 34% de acuerdo a un reporte de la agencia TNS Sofres.
Esta tendencia se verían
reflejada en las elecciones que se celebraron a mediados de año,
donde el Frente Nacional reunió el 25% de los votos y el Partido
Socialista de Hollande cayó hasta la tercera posición con el 13.8%,
el más bajo de su historia.
Cuando parecía que las
cosas no le podían ir peor al gobierno francés, el personaje que lo
encabeza apareció en televisión nacional el 31 de diciembre para
dar el tradicional mensaje de año nuevo que dejó con un pésimo
sabor de boca a quienes lo escucharon, ya que Hollande anunció que
la vida será cada vez más cara en Francia porque seguirán
aumentando indiscriminadamente los impuestos. Por poner sólo un
ejemplo, quien tenga televisión en casa tendrá que pagar 10 Euros
al mes, pero quien la use pagará un impuesto de 136 euros al año.
Y por si esto fuera poco,
el 8 de enero, un día antes de los ataques en las oficinas de
Charlie Hebdo, el gobierno francés ordenó el envío del
portaviones Charles de Gaulle al Golfo Pérsico “con el fin
de luchar contra el grupo terrorista ISIS”, que es una obra de la
CIA, el MI-6 y el Mossad para desestabilizar al mundo y crear las
condiciones necesarias para instaurar un régimen dictatorial global.
Ataques de falsa
bandera
Los supuestos atentados
terroristas fueron perpetrados por agentes de Al-Qaeda, sin una
investigación de por medio y usando como prueba un video en el que
un personaje responsabiliza al grupo por los ataques. Cabe recordar
aquel 31 de mayo de 2012 cuando la entonces Secretaria de Estado de
los Estados Unidos, Hillary Clinton, reconociera en una entrevista
para Fox News que el gobierno de Estados Unidos creó, entrenó y
financió a Al-Qaeda en los años de la guerra fría para pelear
contra la U. R. S. S. en Afganistán y Paquistán; mismo grupo que
perpetró el atentado en Nueva York en 2001 que dio pie a la
intervención militar en Medio Oriente que derrocó gobiernos, se
apropió de los recursos naturales, asesinó a inocentes, silenció a
la disidencia y devolvió a Israel y sus aliados imperialistas el
dominio geopolítico de la zona.
Es de llamar la atención
que tanto en los eventos de Sidney durante diciembre, como en los de
Paris a principios de año, los presidentes de ambas naciones
declararan inmediatamente que se trataba de “ataques terroristas”
y los medios de desinformación globales lo destacaran en sus
titulares subrayando que los asesinos eran yihadistas, que usaron
rifles de asalto rusos y atacaron a judíos indefensos, es decir, la
intención era grabar en el inconsciente colectivo que los árabes
son fanáticos, terroristas y asesinos desalmados que representan un
peligro para la humanidad y, por ende, hay que atacarlos antes de que
provoquen más daño; que los rusos fabrican armamento que se emplea
para cometer actos de barbarie contra personas inocentes; y que los
israelíes siguen siendo víctimas de feroces ataques que ponen en
riesgo su seguridad y soberanía, y por tanto, cualquier acción que
emprenda su poderoso ejército contra países árabes será en
legítima defensa.
Como parte de la campaña
propagandística montada a nivel internacional para satanizar a los
países árabes, se ha popularizado el término “yihadista” como
un sinónimo de “terrorista” pero eso es sólo una maniobra
maquiavélica para generar encono en la opinión pública contra la
comunidad árabe internacional.
La yihad es el
término utilizado para hablar de la “guerra santa”. Este término
ha sido citado fuera de contexto sistemáticamente por los medios
occidentales relacionándolo con un versículo del Corán que dice
“matadlos donde quiera que los encontréis”, pero esto no es una
orden para ir a matar infieles o no musulmanes por doquier, sino todo
lo contrario. Me explico:
La yihad se divide
en dos categorías: la primera y más importante es la yihad-e-akbar,
que es aquella batalla que se emprende contra
el propio ego, es un esfuerzo que se realiza frente a las malas
inclinaciones y tentaciones; en otras palabras, es la lucha por la
purificación del alma. Para los musulmanes, esta es la yihad
más difícil que puede enfrentaruna persona y, por tanto, es la que
más recompensa y bendiciones espirituales genera. Someto al criterio
del lector la importancia existencial que puede representar para
cualquier persona el trabajo interior que implica enfrentar y
trascender el propio ego, así como los beneficios que puede
representar no sólo a nivel individual sino colectivo.
La segunda yihadse
denomina yihad-e- asgar
y se le conoce como la “yihad de la espada”. Si en la primera la
batalla se lleva a cabo en el interior de la persona, en ésta se da
en el exterior. Es de aquí donde surge la desinformación:el
versículo del Corán que hablar de la espada,se refiere única y
exclusivamente aluchar sólo en defensa propia y en condiciones
justas contra aquellos que tomaron antes la iniciativa de atacar a
los musulmanes. Las palabras del Corán “matadlos donde quiera que
los encontréis”, se aplican únicamente a los casos en los que el
enemigo fue el primero en atacar a los musulmanes y se refiere a
aquellos no creyentes y adversarios que rompieron los firmes pactos y
juramentos previa mente establecidos con ellos.
Cabe destacar que no
apruebo, justifico o promuevo la violencia de ningún tipo, pero no
es lo mismo responder una agresión en legítima defensa, que crear
un ejército que odia a los infieles y disfruta asesinándolos a
sangre fría como los pinta la propaganda imperialista.
¿Por qué en Francia?
Vale la pena analizar
porqué fue Francia el país elegido para realizar estos ataques y
desde ahí dirigir una operación contra la libertad de expresión y
los derechos humanos en Europa que pronto se exportará al mundo
entero.
Prohibición del
cultivo de maíz transgénico
El 15 de abril del 2014,
los diputados franceses votaron una ley que prohíbe el cultivo de
maíz transgénico en su territorio, que reforzó el decreto firmado
por el gobierno en el mismo sentido y que había sido anulado por el
Consejo de Estado.
Un mes antes, el
Ministerio de Agricultura francés argumentaba el fallo de la
siguiente manera: "Según datos científicos fiables y muy
recientes investigaciones internacionales, el cultivo de semillas de
maíz MON 810 presentaría graves
riesgos para el medio ambiente, así como peligro de propagación de
organismos dañinos convertidos en resistentes".
Esa decisión del
parlamento francés significó una puñalada a la empresa Monsanto,
que había sido favorecido por la Unión Europea para comercializar
su semilla transgénica en la región, dejando a España como el
único país europeo productor de maíz transgénico. Como dato
adicional, los seis países donde se produce el 90% de los cultivos
transgénicos son: Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil, India
y China. Estos tres últimos son miembros del bloque BRICS, que a
decir de algunos será la alternativa tras el colapso del
capitalismo que se avecina, pero que sirven a los mismos intereses
del imperio que se derrumba.
El reconocimiento
del Estado Palestino
El 11 de diciembre de
2014, el parlamento francés votó a favor de que el gobierno de su
país reconozca al Estado Palestino.
Unos días antes lo
hicieron también en Irlanda, aunque ya el 30 de octubre anterior
Suecia se había convertido en el primer país europeo en reconocer
el Estado de Palestina. No sería de extrañar que a raíz de ello
estén pululando en su territorio los actos vandálicos que pudieran
ser realizados por agentes al servicio de El Mossad disfrazados de
“islamófobos”, que están quemando mezquitas en diversos puntos
de un país que recibió a la mayor cantidad de refugiados sirios.
Palestina ante el
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas
El
miércoles 17 de diciembre de 2014, Palestina presentó ante el
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas un proyecto de resolución
que pedía fijar el mes de noviembre de 2016 como la fecha límite
para que el régimen de Israel se retire de los territorios
palestinos que tiene ocupados desde 1967, además de declarar
el muro fronterizo en Cisjordania como ilegal y demandar la
suspensión de la construcción en los asentamientos israelíes, los
territorios palestinos y Jerusalén Este.
Como
era de esperarse, fue rechazada por el gobierno de Estados Unidos
argumentando a través del Vocero del Departamento de Estado que“el
texto imponía plazos arbitrarios para alcanzar un acuerdo
de paz y la retirada de Israel de Cisjordania, perjudicando futuras
negociaciones. Nosotros consideramos que la resolución ignora las
legítimas necesidades de seguridad de Israel”.
Con ánimo negociador, la
Autoridad Palestina corrigió el documento y el 29 de diciembre
presentaron otro en donde fijaron como límite el 31 de diciembre de
2017 para poner fin a la ocupación israelí. Con todo, el Primer
Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, reiteró en un comunicado
que si el Consejo de Seguridad no rechazaba la resolución, “nosotros
lo haremos”. Situación que vuelve a evidenciar quien manda en la
ONU.
Para que una resolución
sea aprobada se necesitan 9 votos a favor y que ninguno de los 5
países permanentes en el Consejo de Seguridad que cuentan con
derecho a veto, vote en contra. Estos países son: Estados Unidos,
Gran Bretaña, Francia, Rusia y China.
La resolución no
prosperó porque reunió 8 de los 9 votos necesarios y el veto de
Estados Unidos, el principal benefactor de Israel. Una vez más la
comunidad internacional ignoró el apartheid sionista en Palestina,
pero es de llamar la atención la distribución de votos de los 5
países permanentes del Consejo de Seguridad: China y Rusia (miembros
de la supuesta disidencia antimperialista BRICS) votaron a favor de
la resolución que beneficiaba a Palestina. Los otros tres son países
miembros de la OTAN: Estados Unidos votó en contra, Gran Bretaña se
abstuvo y Francia voto a favor. Este último voto llamó la atención
de propios y extraños, ya que Francia ha sido un pilar para los
intereses del imperio desde la Toma de la Bastilla en 1789, por lo
que el voto en contra de los intereses de Israel aunado a la
iniciativa para reconocer el Estado Palestino, supondría darle la
espalda a quienes pretenden gobernar el mundo.
Las sanciones a Rusia
El 5 de enero de 2015,
dos días antes de los atentados, Francois Hollande declaró que “las
sanciones económicas impuestas contra Rusia tras las tensiones
creadas por la crisis ucraniana deberían levantarse si Moscú
consigue progresos en la restauración de la estabilidad en la
región.” Lo cual podría ser interpretado como “la gota que
derrama el vaso”. No sólo el gobierno francés daba pasos
importantes para reconocer a los enemigos de Israel, sino que ahora
se ponía del lado del principal enemigo de Estados Unidos, Gran
Bretaña y la Unión Europea.
Es indudable que estos
eventos tienen una relación directa con los ataques en París, pero
vale la pena analizarlosdesde dos diferentes ángulos:
A primera mano y al calor
de lo sucedido en París la primera semana de enero, se podía ver
claramente que Francia estaba atacando los intereses de Israel y sus
aliados, y los ataques fueron un escarmiento para recordarles quien
manda y regresarlos al redil.
Pero observando el rumbo
que han tomado las cosas en los días posteriores, me inclino a
pensar que todo esto ha sido un montaje no sólo en lo operativo,
sino en lo político. Veamos:
El 11 de septiembre de
1990, el entonces presidente de Estados Unidos, George Bush,
presentaba al congreso su visión de un “Nuevo orden mundial”
liderado por los Estados Unidos. Aquel discurso determinó el rumbo
que habría de tomar la política exterior estadounidense para
favorecer sus intereses, los de sus aliados y de quienes controlan su
economía formalmente desde la creación de la Reserva Federal en
diciembre de 1913: el sionismo.
Desde entoncesno han
cesado las invasiones militares y comerciales; las guerras civiles
orquestadas por grupos paramilitares financiados por el imperio;
revoluciones sangrientas; autoatentados terroristas; guerras
psicológicas; balcanización de algunas regiones y unificaciones
arbitrarias de otras; propaganda global que apologiza el capitalismo
y sataniza todo aquello que vaya contra sus intereses; la destrucción
de la soberanía financiera, alimentaria, ecológica, educativa e
informativa de las naciones; la persecución, tortura y asesinato de
la disidencia; y todo tipo de atrocidades cometidas en nombre de la
paz, la seguridad y la libertad.
Durante la guerra fría
la amenaza era el comunismo, en el siglo 21 lo es el terrorismo. En
ambos casos, las potencias han invertido toneladas de millones de
dólares del erario público para “luchar contra los enemigos de la
paz” haciendo la guerra a los malhechores creados por ellos
mismos.Su gran negocio ha sido financiar a los gobiernos que luchan
entre sí para después cobrarles intereses que termina pagando la
ciudadanía. La humanidad es esclava de una deuda impagable que
destruyó la soberanía de las naciones y sometió a los pueblos a
los designios de los psicópatas que gobiernan el planeta desde la
sombra.
Como decía, para que
exista un conflicto debe de haber –como mínimo– dos partes
antagónicas. En la cúpula del poder todos son una especie de
actores al servicio del director de la obra de teatro. Para que la
obra tenga razón de ser debe haber situaciones que pongan en
conflicto a los personajes, por lo tanto unos son los buenos y otros
los malos. Pero la mejor manera de perpetuar la obra es que los
actores alternen los roles.
Así es como encontramos
que al presidente francés le tocó desempeñar el papel de “chico
malo” que provocaría la furia de los “chicos buenos” de Israel
y sus aliados, que después atacarían un pasquín de “chicos
malos” que parodiaban a los “chicos buenos”, con unos agentes
pagados por los “chicos buenos” para hacer quedar como “chicos
malos” a los árabes que junto con los comunistas, han desempeñado
ese rol en los últimos 100 años a fin de perpetuar la obra de
teatro.
Si Hollande fuera
realmente el malo de la película, lo hubieran eliminado
inmediatamente. Pero en su lugar lo premiaron con el 40% de
aprobación de la ciudadanía de acuerdo a un sondeo, bastante
cuestionable, de Ifop-Fiducial que publicó el 19 de enero el diario
Paris Match. En ese mismo sondeo se puede ver que los medios al
servicio del poder ya están promoviendo al primer ministro, Manuel
Valls, como el sucesor de Hollande con el 61% de aprobación y el 42%
de confianza de la ciudadanía de que él puede sacar al país de la
crisis.
Las consecuencias
Con
la velocidad propia de las series policiacas, la autoridad francesa
acusó de terrorismo, buscó, encontró y abatió a quienes
perpetraron los ataques. Algo que levanta serias sospechas y deja
entre ver que todo fue parte de un guión previamente escrito. De
esta manera, apenas cuatro días después de la incursión en el
pasquín Charlie Hebdo,
se reunieron en París 56 “líderes mundiales” para encabezar una
marcha en silencio “en contra del terrorismo y a favor de la
libertad de expresión”. O al menos eso fue lo que relató la
prensa internacional al servicio del sionismo, pero la siguiente
fotografía publicada por la Red Voltaire muestra que todo fue un
montaje, ya que los políticos y los familiares de las víctimas
nunca marcharon junto a la ciudadanía, sino que se reunieron durante
unos minutos en una calle adyacente al cortejo popularpara posar ante
la prensa internacional que se encargaría de retocarlas y
distribuirlas por el mundo.
Más
allá de ello, cabe destacar que quienes marchaban en primera fila
eranel primer ministro británico, David Cameron; el alcalde
de París, Anne Hidalgo; el presidente de la Comisión Europea,
Jean-Claude Juncker; el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu;
el presidente de Mali, Ibrahim Boubacar Keita; el presidente francés,
Francois Hollande; la canciller alemana, Angela Merkel; el primer
ministro polaco, Donald Tusk; el presidente palestino, Mahmoud Abbas;
y el primer ministro italiano Matteo Renzi. Es decir, “los buenos”,
“los malos” y “los feos” de la obra de teatro, unidos bajo un
mismo fin: el anuncio de la instauración del nuevo orden mundial,
que no podía ser en un lugar más adecuado que en “la ciudad luz”,
“la ciudad de los iluminados”, que nos remite inmediatamente a
los Iluminados de Baviera (mejor conocidos como Illuminati).
Unasociedad secreta fundada por Adam Weishaupt que demostró su poder
al derrocar a la monarquía francesa bajo el lema “libertad,
igualdad y fraternidad”,y que el 11 de enero de 2015 resurgió
públicamente en las calles de París promovido por sus agentes
infiltrados en la política mundial. El mismo Hollande lo confirmaría
al hacer referencia a ellos en su discurso del 9 de enero al afirmar
que “aquellos que han cometido estos actos, estos terroristas,
estos iluminados, estos fanáticos no tienen nada que ver con
la religión musulmana”.
Tras su supuesta
participación en la marcha silenciosa,
Hollande y Netanyahu asistieron a una ceremonia en la Gran Sinagoga
de París,a la que “casualmente” se le conoce como “la gran
sinagoga de la victoria”. El diario local Le Monde escribió que
“ambos fueron recibidos con una ovación”, dando la impresión de
que estuvieran celebrando una victoria.
En
ese acto, el presidente francés calificó de “actoantisemita
horroroso” a la toma de rehenes en la tienda kosherde París y
oficializó lo que será la nueva política europea intolerante,
racista, antimigrante e islamofóbica, al afirmar que“tenemos
que demostrar nuestra determinación a luchar contra todo lo que
pueda dividirnos y en primer lugar ser
implacables con relación al racismo y
el antisemitismo.”
Desde
entonces, se han desatado redadas “antiterroristas” en Europa
donde han detenido a librepensadores que no se tragan el cuento que
le están contando al mundo, o bien a quienes defienden los derechos
de los migrantes que conforman minorías étnicas muy vulnerables
cuyas libertades son restringidas en un continente que los excluye
por el color de su piel, género, religión, orientación sexual,
etcétera, que los obliga a vivir en territorios marginados y que los
discrimina restringiendo al mínimo sus derechos humanos.
Un botón de muestra es
la detención del humorista francés Diudonné que será juzgado por
“apología del terrorismo” tras haber publicado el siguiente
estado en un su perfil de Facebook: “Sepan que esta noche, en lo
que a mí respecta, me siento Charlie Coulibaly”, un juego de
palabras en alusión al semanario Charlie Hebdo y a Amed y
Coulibaly, uno de los radicales que mató a una mujer policía y a
cuatro judíos. El comediante ya había sido condenado por
antisemitismo cuando el pasado septiembre, publicó un video en el
que ironizaba sobre la presunta decapitación del periodista
estadounidense James Foley por el grupo del Estado Islámico.
A
juzgar por los hechos, el discurso oficial, la aplicación de la ley
y los valores que promueven los mandatarios a través de los medios a
su servicio, sontan incongruentes como hipócritas, ya que permiten
las manifestaciones públicas de racismo y de odio hacia el islam que
profieren los partidos de la extrema derecha u organizaciones
islamofóbicas como PEGIDA (Patriotas
Europeos Contra la Islamización de Occidente),
pero persiguen y condenan expresiones contrarias a sus intereses a
las que inmediatamente tildan de terroristas o antisemitas. Tal
parece que los imperialistasno creen que la libertad, la igualdad y
la fraternidad sean valores universales, sino unslogan
propagandístico que esconde su intolerancia a todo aquello que
atente contra ellos y su insaciable sed de poder. De no ser así,
¿cuál sería el objeto de una organización como la Liga
Antidifamación que puede juzgar y encarcelar en Europa a todo aquel
que dude del holocausto acusándolo de antisemitismo?
Simplemente
habría que recordar que los personajes que presuntamente encabezaban
la marcha a favor de la libertad son los responsables políticos de
la muerte de 4,000 palestinos, principalmente mujeres y niños,
quefueron asesinados por el ejército de Israel y nadie acusó a
Netanyahu o a Shimon Peres de antisemitas o terroristas. El ejército
francés durante el mandato de Nicolás Sarkozy asesinó a 700,000
personas en Libia y a otras 200,000 en Mali durante el mando del
propio Hollande. Eso sin hablar de los cientos de miles de muertos en
Medio Oriente, Nigeria y Ucrania producto de la intervención
imperialista a la que nadie consideraun acto terrorista.
En
su lugar, la presidencia francesa
confirmó en un comunicado que la aviación gala comenzó operaciones
sobre territorios dominados por el Estado Islámico en el norte de
Irak. Días antes del ataque a Charlie
Hebdo realizaban vuelos de
reconocimiento, pero recibieron la orden de atacar justo el día
después de registrarse los hechos en el pasquín satírico.
Por
su parte, el Ministro
de Defensa anunció que se movilizaron 10,000 militares “para
garantizar la seguridad del país tras los ataques terroristas” y
que 5,000 policías protegerán las 700 escuelas judías que hay en
Francia. ¿A esto le llaman igualdad y fraternidad?
Los
gobiernos de Gran Bretaña y Estados Unidos se sumaron a esta “noble
causa”, creando un grupo con unidades de inteligencia de ambos
países “para combatir el terrorismo”. Pero el peligro es
inminente para todo el mundo, no sólo para Europa y Estados Unidos,
ya que según el reporte de la agencia France-Presse, anunciaron la
creación de una célula común que reagrupará unidades de la
Agencia Británica de Espionaje Electrónico y del Servicio de
Seguridad Interna, que trabajarán junto con sus pares de la Oficina
Federal de Investigaciones y la Agencia de Seguridad Nacional “para
mejorar el intercambio de información”. En otras palabras, para
realizar espionaje electrónico y detectar a los disidentes que
podrían representar un peligro para el sistema.
Para
justificar este flagrante ataque al derecho humano de la privacidad,
el 12 de enero un grupo de hackers que dice llamarse
Cyber Caliphate y que supuestamente está asociado con el grupo
terrorista ISIS, atacó las cuentas de Twitter y YouTube del Mando
Central del Gobierno de Estados Unidos donde mostraban mensajes y
videos de apoyo al grupo ISIS. Nuevamente vemos que ellos mismos
crean el problema y la solución al mismo acorde a sus intereses.
La clave del cambio
La llegada del 2015 marca
la tendencia de lo que parece inminente: la imposición de un estado
policial y un conflicto bélico en Medio Oriente de gran calado que
podría dar cierto respiro al dólar, al euro y a las economías que
dependen de ellos.
Las potencias buscarán
seguir engañando a los ciudadanos del mundo con eventos aún peores
que los de París, para justificar la imposición de un gobierno
mundial que vele por “la paz y la seguridad de todos”. No
obstante, la auténtica libertad consistirá en no dejarse engañar y
no tomar partido contra quienes ellos pretenden señalar como los
enemigos.
Un verdadero revolucionario de esta
época es quien se informa, cuestiona todos los datos que recibe y
forma su propio criterio.Su estrategia principal es la práctica de
valores humanos y su mejor arma es el amor. El cambio que queremos en
el mundo no será producto de guerras alimentadas por el odio y el
encono, sino por la transformación individual que nos acerque los
unos a los otros en lugar de dividirnos. No somos artículos a los
que se les puede asignar un precio, somos seres humanos y debemos
rechazar cualquier idea que promueva la distinción entre nosotros.
Nuestras diferencias existen para nutrirnos, no las usemos para
enfrentarnos.En la medida que humanicemos nuestra existencia y
respetemos cualquier forma de vida y a nuestro planeta, encontraremos
la luz que necesitamos para iluminar estos tiempos oscuros.

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