“En medio de este escenario de crisis mundial, la política de globalización sigue aplicando los mismos procedimientos de saqueo y destrucción instrumentados en la época colonial. ¿Cómo no tener en cuenta la sabiduría de los ancestros incas y aimaras en temas de productividad y conservación de las semillas? Los incas no sólo cultivaron los terrenos planos o semi inclinados, también usaron un sistema ingenioso para cultivar las laderas de los cerros, esta técnica consistía en formar terrazas, denominadas “andenes”, que rellenaban con tierra vegetal y que era contenida con muros de piedra. Además de sus grandes conocimientos en producción agrícola también debemos mencionar su riqueza en valores y organización social”.
Por:
Giselle Erba (Uruguay)
PRIMERA
PARTE: “TIERRA PARA TODOS”
“Que
los más infelices, sean los más privilegiados”
(José Artigas)
El
pasado 10 de setiembre celebramos en Uruguay los 200 años de la
presentación del Reglamento Agrario de 1815, que promulgara al
Cabildo de Montevideo, Don José Artigas “El protector de los
pueblos libres”.
Dicho
reglamento caratulado en un principio como un “Reglamento
provisorio de la campaña y seguridad de sus hacendados”, tenía
como objetivo resolver el problema de la propiedad de la tierra en la
Provincia Oriental.
Aunque
su aplicación no llegó a ser completa, en aquel tiempo, muchos de
“los más infelices” pudieron acceder gracias a esta norma a un
trozo de tierra para mantener a su familia.
Es
fundamental destacar la vigencia que tiene en el día de hoy el
pensamiento de un gran visionario de nuestra Latinoamérica que
entrego gran parte de su vida por la causa revolucionaria defendiendo
el derecho a la tierra para los habitantes originarios pero también
para los criollos que asumieran el compromiso de trabajarla.
Desalentador
es comprobar que a 200 años de este importante acontecimiento los
verdaderos hijos de la tierra de este vasto y rico continente sigan
siendo postergados por los intereses foráneos y depredadores de
aquellos que motivados por su afán imperialista de poseer sin
medidas, continúan hoy repitiendo el mismo modelo, aunque ahora
reciclado, que origino la conquista y colonización de América hace
ya más de 500 años….
SEGUNDA
PARTE: “RESCATANDO LA SABIDURIA ANCESTRAL”
“Toda
la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”
Cita
de José Martí,político,filósofo y poeta cubano.
Siguiendo
este hilo conductor no podemos dejar de hacer referencia a un legado
mucho más abstracto que la tierra pero no por eso, menos importante.
Me refiero a la SEMILLA, considerada por los abuelos de todas las
tribus como la simiente originaria de la vida, el patrón ordenado de
crecimiento que sustenta el desarrollo de la fuerza vital en el ser
humano y que asegura su supervivencia como especie.
Así
como la tierra fuera comercializada y vendida como un simple bien
material la semilla originaria también ha sido víctima de la
manipulación genética perpetrada por empresas que buscan
monopolizar el mercado con semillas resistentes a los embates
climáticos y a las plagas pero a la vez nocivas y nefastas para la
salud y el equilibrio físico y mental de las poblaciones menos
privilegiadas que no tienen los recursos económicos para comprar
alimentos orgánicos y que tampoco pueden conseguir semillas sin
adulterar para tener sus propios cultivos.
Mientras
tanto, en medio de este escenario de crisis mundial, la política de
globalización sigue aplicando los mismos procedimientos de saqueo y
destrucción instrumentados en la época colonial…
Afortunadamente,
y tal vez como una respuesta a la ley de polaridad surge como
contrapartida a esta política de los extremos, la solución; la cual
no es otra que retornar a la sabiduría de los ancestros…
¿Cómo
no tener en cuenta la sabiduría de los ancestros incas y aimaras en
temas de productividad y conservación de las semillas?
Recordemos
que la producción de alimentos era muy variada sobretodo de los
cultivos más importantes que eran el maíz y la papa. Los incas
aplicaron diferentes técnicas agrícolas que mejoraron el
rendimiento de los cultivos.
En
la zona árida de la costa por ejemplo, usaron el guano -excremento
de aves marinas- como fertilizante de las tierras y construyeron
canales de riego. Pero los incas no sólo cultivaron los terrenos
planos o semi inclinados, también usaron un sistema ingenioso para
cultivar las laderas de los cerros, esta técnica consistía en
formar terrazas, denominadas “andenes”, que rellenaban con tierra
vegetal y que era contenida con muros de piedra.
Además
de sus grandes conocimientos en producción agrícola también
debemos mencionar su riqueza en valores y organización social.
En
tiempos de resurgimiento de la sabiduría ancestral se hace urgente
implementar en la sociedad actual los conceptos DE LA MITA, LA MINKA
Y EL AYNI
LA
MITA, era un sistema de trabajo organizado a favor del Estado del
Tahuantinsuyo, donde se movilizaban multitudes de indígenas a
trabajar por turno en labores de construcción de caminos, puentes,
fortalezas, centros administrativos, templos, acueductos, explotación
de minas, etc.
La
Minca, MINKA, o minga, es el trabajo que se realizaba en obras a
favor del ayllu (la familia o la comunidad). Se trataba de una
especie de trabajo cooperativo que se brindaba en forma gratuita como
servicio a la comunidad donde concurrían muchas familias portando
sus propias herramientas, comidas y bebidas.
Las
familias participaban en la construcción de locales, canales de
riego, así como la ayuda en la chacra de las personas incapacitadas
huérfanos y ancianos. Cuando el ayllu convocaba al trabajo de la
minca, nadie se negaba, pero las personas que no asistían al trabajo
eran expulsados del ayllu y perdían su derecho a la tierra.
EL
AYNI, (concepto inca del compartir los frutos de la tierra) era un
sistema de trabajo de reciprocidad familiar entre los miembros del
ayllu, destinado a trabajos agrícolas y a las construcciones de
casas.
El
ayni consistía en la ayuda de trabajos que hacía un grupo de
personas a miembros de una familia, con la condición de que esta
correspondiera de igual forma cuando ellos la necesitaran, como
dicen: "hoy por ti, mañana por mí y en retribución se servían
comidas y bebidas durante los días que durara la realización del
trabajo.
Si
bien algunas de estas tradiciones continúan practicándose en
muchas comunidades campesinas de la zona andina creemos fundamental
que se propicie el resurgir y la aplicación de estos conceptos
primordiales en la sociedad actual.
Asimismo
y ya para finalizar nos adherimos completamente a la iniciativa del
Presidente Evo Morales de promulgar La Ley Marco de la Madre Tierra y
Desarrollo Integral para Vivir Bien, sancionada el 15 de octubre de
2012, la cual establece principios fundamentales para modificar los
modelos clásicos de desarrollo por uno “integral en armonía y
equilibrio” con la naturaleza, “recuperando y fortaleciendo los
saberes locales y conocimientos ancestrales”.
Esperamos
que esta ley se pueda implementar en su totalidad y que ningún
interés comercial interfiera en la defensa de la Pachamama y sus
recursos naturales.
TODO
SEA POR LA TIERRA – POR LA VIDA – Y POR LAS FUTURAS GENERACIONES.
“CUIDAR
LA SEMILLA ES UN ACTO POLÍTICO”
Cita
de Vandana Shiva, activista Hindú.
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